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lunes, 30 de junio de 2014

.- EL EXTASIS DE TOM .- 25 Y 26 (SIN PARTES)

CAP 25
Cuando Meagan fue a buscarlas para que regresaran a la sala, a ____ no le quedaban uñas y la adrenalina de Soraya había alcanzado niveles altísimos.
Inmediatamente, ____ buscó a Tom con la mirada y lo que vio la alarmó. Tenía los hombros hundidos y la espalda encorvada. La cabeza inclinada sobre el pecho y las manos muy apretadas.
Lo miró fijamente, esperando que él le devolviera la mirada, pero no lo hizo.
El profesor Martin estaba sentado a su lado, con los brazos cruzados sobre el pecho. No parecía nada contento.
—Señorita Mitchell —dijo el doctor Aras—, permítame que vaya al grano. En vista de lo declarado por el profesor Kaulitz, puede retirarse. Informaremos a la oficina de registro de que su calificación es correcta y no debe modificarse.
____ abrió la boca, sorprendida.
—Haremos todo lo que esté en nuestra mano para asegurarnos de que nadie vuelva a acosarla. —Mirando hacia Tom, añadió—: Si el profesor Kaulitz la molesta de alguna manera o si tiene dudas sobre las consecuencias de su relación con él, por favor, póngase en contacto con el profesor Martin inmediatamente.
»Está en su derecho de presentar una demanda contra el profesor Kaulitz si lo desea, pero deberá hacerlo antes de sesenta días desde el momento en que entregue el trabajo de final de programa. —Señalando a Soraya con la cabeza, añadió—: Estoy seguro de que su abogada le detallará los particulares de la normativa sobre demandas por acoso. Sé que usted ha presentado una demanda contra la señorita Peterson, pero esperamos que ambas las retiren, teniendo en cuenta el resultado de esta vista. Es libre de marcharse cuando quiera.
—Gracias, doctor Aras —dijo Soraya, sonriéndole ampliamente a la profesora Chakravartty, mientras aquél recogía sus papeles.
—No soy ninguna víctima —dijo ____, testaruda.
—¿Perdón? —El doctor Aras la miró por encima de las gafas.
—He dicho que no soy ninguna víctima; que nuestra relación es consentida. —Se volvió hacia Tom—. ¿Qué está pasando?
Él mantuvo la mirada fija en el suelo.
—Señorita Mitchell, este comité se ha asegurado de que el profesor Kaulitz tuviera la oportunidad de declarar —le dijo el profesor Mwangi amablemente—. Basándonos en sus palabras, lo consideramos responsable de sus actos. Y nos comprometemos a ocuparnos de su bienestar.
—Mi bienestar va directamente ligado al suyo. Si van a castigarlo, castíguenme a mí también —replicó ella, dando un paso hacia la mesa.
Levantando la cabeza de golpe, Tom le dirigió una mirada furiosa.
—Señorita Mitchell, la universidad tiene el deber de proteger a sus estudiantes de ser acosados por sus superiores. Por favor, déjenos hacer nuestro trabajo. —El tono de la profesora Chakravartty era comprensivo.
—Estamos en esto juntos. Si él es culpable, yo también.
—No necesariamente.
—Entonces, díganme lo que ha dicho. Denme la oportunidad de responder.
____ miró con desesperación a los miembros del comité, con la esperanza de que alguno de ellos se ablandara.
—El profesor Kaulitz ha admitido haber mantenido una relación inadecuada con usted mientras era su alumna. La profesora Picton ha confirmado que calificó su trabajo y que supervisó su proyecto de tesis. Así que estamos dispuestos a ser indulgentes con usted. A menos que insista en lo contrario.
—¡Por supuesto que insisto! Quiero que lo dejen en paz.
Los miembros del comité negaron con la cabeza.
—¿Por qué creen lo que dice él y no me creen a mí? Yo soy la alumna. Mi testimonio debería tener más peso. Él no hizo nada malo. Tienen que creerme. —____ estaba al borde de las lágrimas.
—Señorita Harandi, controle a su clienta —dijo el doctor Aras elevando la voz, irritado.
—¡Por favor! —suplicó ____, acercándose aún más a ellos—. Tienen que creerme. Déjenlo en paz.
—Les presentaremos un acuerdo de confidencialidad para que lo firmen todas las partes implicadas, tanto para su protección como para respetar la integridad de este procedimiento. Repito, para cualquier otro problema, diríjase al profesor Martin. —Y le hizo un gesto a Soraya con la cabeza.
—Vamos, ____. —La abogada le tiró del brazo, pero fue en vano—. Vámonos antes de que cambien de idea.
—Tom, ¿qué ha pasado? —____ dio un paso hacia él, pero la punta de la bota se le enganchó en la alfombra y se cayó de rodillas.
Cuando él levantó la cabeza, sus miradas por fin se cruzaron. ____ ahogó una exclamación al ver sus ojos tan fríos y carentes de expresión.
Tom volvió a agachar la cabeza.
En un instante, el fuego que corría por las venas de ella se transformó en hielo.

CAP 26
«Algo huele a podrido en Dinamarca.» Soraya se apoyó en el lavabo del servicio de señoras mientras su clienta lloraba sentada en una silla. Sacó la BlackBerry de la cartera y revisó los correos recibidos antes de volver a guardar el aparato.
—Conozco a Pablo. Si de él hubiera dependido, Tom no habría abierto la boca. Le habría puesto una demanda a la universidad y habría tratado de demostrar que todo había sido culpa tuya. Nunca habría aceptado este resultado. —Miró a su clienta con severidad—. ¿Sabes si hay algo? ¿Algún secreto que Tom no quiere que salga a la luz? ¿Algo extremadamente dañino para su imagen?
____ negó con vehemencia. Había consumido drogas, pero eso quedaba en el pasado, igual que su promiscuidad y su experiencia con la profesora Singer. Por supuesto, estaba la insignificante cuestión de los grabados de Botticelli comprados en el mercado negro, pero a ella no se le ocurriría contarle esa información a nadie y menos aún a Soraya.
—¿Estás segura? —insistió la abogada, con los ojos entornados.
—No hay ningún secreto. —____ sorbió por la nariz y se sonó con un pañuelo de papel.
Soraya se apartó la melena oscura por encima del hombro.
—En ese caso, debe de ocultarte algo a ti también. No puedo imaginar qué podría ser más negativo para su imagen que una relación inadecuada con una alumna. Pensaba que no os habíais acostado hasta el final del semestre.
—Y así es.
—Entonces, ¿por qué les ha dicho que estabais juntos mientras aún eras su alumna?
—¿Crees que lo despedirán?
—No. —Soraya soltó el aire con fuerza—. Kaulitz tiene plaza fija y el catedrático lo apoya. Se notaba en su lenguaje corporal. Aunque David Aras es un cabrón pretencioso. ¿Quién sabe lo que pasa por su cabeza?
—¿No crees que Tom haya mentido para protegerme?
La abogada reprimió una sonrisa condescendiente. No hubiera sido adecuado sonreír en ese momento.
—Los seres humanos somos egoístas. Se estaba protegiendo a sí mismo. O bien trataba de ocultar algún secreto que no quería que saliera a la luz o bien ha intercambiado la confesión por clemencia. Tom se ha rebelado contra Pablo y se ha negado a que éste lo defendiera de los cargos. De no ser así, aún estaríamos sentadas en esa sala.
____ se acercó al lavabo y se lavó las manos y la cara, tratando de ponerse un poco presentable.
Soraya la miró negando con la cabeza.
—No quiero ser cruel pero, francamente, no creo que se merezca tus lágrimas.
—¿A qué te refieres?
—Estoy segura de que has sido una distracción excitante, un contraste interesante con sus otras mujeres. Supongo que te habrá dicho cosas bonitas para que te acostaras con él y mantuvieras la boca cerrada. Pero no puedes fiarte de hombres como ése. Nunca cambian. —Al ver la expresión horrorizada de ____, siguió hablando—: No pensaba decírtelo, pero una amiga mía se enrolló con él un par de veces. Se conocieron
en una discoteca hará un año y acabaron follando en el lavabo.
»Un día, el otoño pasado, la llamó por teléfono y volvieron a enrollarse, pero después no volvió a llamarla nunca más. Fue como si hubiera desaparecido del mapa. —Soraya la miró fijamente—. ¿Por qué ibas a querer estar con alguien así? Probablemente se haya estado tirando a otras mujeres a tus espaldas mientras estaba contigo.
—No lo conoces. No lo juzgues —lo defendió ella, en voz baja pero agresiva.
La abogada se encogió de hombros y buscó el pintalabios en el bolso.
____ cerró los ojos y respiró hondo, tratando de procesar la nueva información.
«Tom y yo empezamos a vernos en otoño. ¿Se estaba acostando con otras mujeres mientras me enviaba flores y correos electrónicos? ¿Me mintió sobre Paulina?»
No sabía qué creer. El corazón le decía que lo creyera a él, pero no podía negar que Soraya había plantado la semilla de la duda en su mente.
Salieron al pasillo y, al acercarse a la escalera, se encontraron con Pablo y Tom. Ninguno de los dos parecía contento.
—¡Tom! —llamó ____.
Pablo le dirigió una mirada hostil.
—Larguémonos de aquí, Tom. No pueden verte con ella.
_____ lo miró. Los ojos de él ya no reflejaban disgusto ni rechazo, pero sí ansiedad.
—¿No has causado ya bastante daño? —le espetó Pablo, cuando ella dio un paso inseguro en dirección a ellos.
—No le hables así. —Tom se interpuso entre los dos, protegiéndola con su cuerpo, aunque sin mirarla a la cara.
—David y sus secuaces están a punto de salir por esa puerta —los interrumpió Soraya—. Y yo preferiría estar lejos de aquí cuando lo hagan. Así que si tenéis que deciros algo, que sea rápido.
—Por encima de mi cadáver —protestó Pablo—. Las cosas ya se han complicado bastante. Larguémonos.
Con una mirada de advertencia a su abogado, Tom se volvió hacia ____.
—¿Qué pasa? ¿Por qué les has dicho que nuestra relación fue inadecuada? —preguntó ella, mirando sus ojos oscuros y atormentados.
—«No eras consciente de tu aflicción» —le susurró Tom al oído, inclinándose hacia ella.
—¿Qué se supone que quiere decir eso?
—Se supone que acaba de salvarte el culo, ¡eso quiere decir! —los interrumpió Pablo, señalándola con un dedo y mirándola con desprecio—. ¿Y se puede saber qué tratabas de hacer vomitando sentimientos durante toda la vista? Sabía que eras inocente, pero no me imaginaba que además fueras estúpida.
—Pablo, aparta ese dedo de la cara de la señorita Mitchell o te lo arrancaré de la mano. —La voz de Tom, apenas un susurro, era tan amenazadora que provocaba escalofríos—. Nunca te dirijas a ella en ese tono. ¿Está claro?
El abogado cerró la boca.
Soraya aprovechó la oportunidad para atacarlo.
—Mi clienta está mejor lejos de cualquiera de los dos. No finjas que no pensabas acusarla de todo para salvar a tu cliente, maldito cobarde.
Pablo maldijo entre dientes, pero no se defendió.
____ miró a Tom a los ojos, pero él había vuelto a colocarse la máscara de indiferencia.
—¿Por qué ha dicho el doctor Aras que iban a protegerme de ti?
—Tenemos que irnos. Ya. —Pablo trató de llevarse de allí a Tom al oír ruido
cerca de la puerta de la sala.
—¿Te han despedido? —preguntó _____ con voz temblorosa.
Dirigiéndole una mirada afligida, él negó con la cabeza.
—Buen trabajo, Pablo. Seguro que estás muy orgulloso de ti mismo —se burló la abogada—. ¿Has tenido que venderle tu alma a David? ¿O sólo tu cuerpo?
—Chúpamela, Soraya.
—Entonces, ¿conservas el trabajo pero no puedes hablar conmigo? ¿Y qué me dices de anoche, Tom? —____ alargó una mano temblorosa para acariciarlo, pero él se apartó de su alcance, negando con la cabeza y mirando de reojo a Pablo y Soraya.
»Me prometiste que nunca me follarías, pero ¿qué fue lo de anoche? Ni una palabra, ni un «te quiero», ni una nota antes de marcharte. ¿Era eso? ¿Un polvo de despedida? —El susurro de ella se convirtió en un sollozo—. ¿Quién es el follaángeles ahora?
Tom hizo una mueca de dolor.
Fue algo más que una mueca. Fue como si acabara de recibir un puñetazo. Cerró los ojos y gimió débilmente, mientras se apoyaba en los talones y apretaba mucho los puños.
Todos vieron como palidecía de golpe.
—Eso me ha dolido, ______—murmuró.
—¿Conservas el trabajo a cambio de no hablar conmigo? ¿Cómo has podido acceder a eso? —gritó ella.
Él abrió los ojos, que le brillaban como dos zafiros.
—¿Me crees capaz de presentarme en tu casa, echarte un polvo y dejarte sin decirte adiós?
Tom estaba apretando los puños con tanta fuerza que le temblaban.
—¿Me estabas dejando? —_____ volvió a sollozar.
Él le dirigió una mirada intensa como un rayo láser, como si estuviera tratando de comunicarse con ella sin palabras. Inclinándose hacia adelante hasta que sus narices estuvieron casi juntas, susurró:
—No te follé. Nunca te he follado. —Y apartándose un poco, continuó—: Estabas a punto de tirar tu futuro por la borda. Tantos años de duro trabajo, tantos sacrificios... Iban a arrebatártelo todo y no habrías podido recuperarlo. No iba a quedarme de brazos cruzados viendo cómo te suicidabas académicamente. Te dije que bajaría a los infiernos a rescatarte si hacía falta y eso es lo que acabo de hacer. —Alzando la barbilla, añadió—: Y volvería a hacerlo.
_____ dio un paso hacia él y le clavó un dedo en el pecho.
—¿Quién te da derecho a decidir por mí? Es mi vida y son mis sueños. Si yo quiero renunciar a ellos, ¿quién demonios eres tú para impedírmelo? Se suponía que me amabas, Tom. Se suponía que tenías que ayudarme a caminar por mí misma. Y en vez de eso, llegas a un acuerdo con ellos. Tu trabajo a cambio de nuestra relación.
—¿Queréis acabar de una vez? —los interrumpió Soraya—. El doctor Aras está a punto de salir. Vámonos, _____. Ahora mismo.
Mientras tiraba del codo de su clienta, Pablo se interponía entre los amantes.
—¿Eso es todo? ¿Te dicen que tienes que dejarme y me dejas? ¿Desde cuándo sigues las normas establecidas, Tom? —le echó en cara ____, furiosa.
La expresión de la cara de él cambió inmediatamente.
—No he tenido elección, Eloísa. Las circunstancias nos han superado.
—Pensaba que mi nombre era Beatriz. Pero claro, Abelardo abandonó a Eloísa para no perder su trabajo, así que supongo que el nuevo apodo es más adecuado —le espetó ella, mientras se apartaba un poco.
En ese momento, el profesor Martin salió al pasillo. Frunciendo el cejo, se acercó a ellos.
Bajando aún más la voz, Tom dijo:
—Lee mi sexta carta. Párrafo cuarto.
____ negó con la cabeza.
—Ya no soy tu alumna, profesor. Ya no puedes ponerme deberes.
Soraya se la llevó casi a rastras. Y luego, ambas mujeres bajaron la escalera a la carrera, mientras los miembros del comité salían al pasillo.




hola!!! Bueno .. desde aqui empieza el sufrimiento de ____ y Tom o mejor dicho de Julia y Gabriel :(( lo se ... lloren conmigo ... espero que tengan pañuelitos para secarse los moquillos jajajja ... ok no ... yo y mis loqueras ... ok olaya ... ya te agrege ... aqui son las 11:42 de la noche y tu ya muy dormida ... y yo despierta ... mañana te hablo ok??.
Bueno sin mas que decir me despido .... hasta pronto :))

6 comentarios:

  1. Ay noo pero y si cuamdo la rayita de va a esa universidad ahi si podran estar juntos noo?? Noo??

    Ay Virgi dii llorareee yo q lloro por todo peor sera estoo..

    Siguelaaa :/

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  2. Dios... he llorado y todo... jope que triste me ha puesto... no se ni que comentar me he quedado sin palabras... pobre ________ me imagino lo mal que lo ha de estar pasando, que si, tom lo ha hecho por su bien, pero no es justo...
    Sigueeee

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  3. Ya estan los 4 comentarios, sube por favor jajajaja

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  4. woo que cap casi me hace llorar......execelente cap *.* me encanta espero que puedas subir mas seguido :D

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  5. :O:O no puedo creerlo Tom prefirió perderla a ella q su trabajo?? :O y cuando ella le toque irse a la universidad de Harvard no podrán estar juntos??? no puede ser esto es una injusticia, ahora si q los dos sufrirán mucho no estando juntos :( y creo q (Tn) rechazara a Tom x la decision q tomo con respecto a su relación, prefirió echarse la culpa el solo para no perjudicar a (Tn) no se q pensar :S quede muy intrigada y triste :( espero el proximo :(

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